Cambio climático y salud.

Introducción.

Según los últimos avances científicos, es probable que el cambio climático tenga un impacto significativo para el medio ambiente, y por tanto como hemos visto, para la salud humana.
Estos cambios obligarán a la sociedad a encarar nuevos riesgos y presiones severas, tales como carencias de alimentos y hambrunas, alteración de los recursos hídricos, daños a las infraestructuras (especialmente por la subida del nivel marino y catástrofes ocasionadas por efecto de la meteorología). En este proceso, las actividades económicas y los asentamientos y poblaciones humanas experimentarán muchos efectos directos e indirectos sobre su salud.
La comunidad internacional lleva años afrontando esta situación a través de la Convención Marco sobre el Cambio Climático Archivo pdf.  Se abrirá en una ventana nueva. , adoptada en 1992, y que cuenta hoy en día con unos 185 miembros. Uno de los aspectos más significativos por los que se viene luchando, es la estabilización de los "gases de invernadero" (desde 1750, las concentraciones atmosféricas de dióxido de carbono han aumentado entre un 75%-350%) Sede web: http://unfccc.int Se abrirá en una ventana nueva.
La Organización Mundial de la Salud Se abrirá en una ventana nueva. (OMS, WHO en inglés) se encuentra desarrollando el "Programa sobre Salud y Cambio Climático " que pretende la evaluación de los efectos para la salud del cambio climático. En España, el Observatorio de Salud y Cambio Climático Se abrirá en una ventana nueva. es el instrumento de análisis, diagnóstico, evaluación y seguimiento de los efectos del cambio climático en la salud pública y en el Sistema Nacional de Salud. En el marco del Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático y en consonancia con iniciativas europeas e internacionales, se ha publicado el informe "Impactos del Cambio Climático en la Salud Archivo pdf.  Se abrirá en una ventana nueva. ", elaborado por un nutrido grupo de expertos nacionales en los diferentes temas que se abordan (Resumen ejecutivo en español Archivo pdf.  Se abrirá en una ventana nueva. . Resumen ejecutivo en inglés Archivo pdf.  Se abrirá en una ventana nueva. )

Algunos aspectos que suscitan preocupación son:

1. Efectos sobre la salud de los fenómenos meteorológicos.
Los cambios de magnitud y frecuencia de los fenómenos metereológicos, ocasionan grandes impactos sobre la salud de las poblaciones, desencadenando catástrofes o emergencias. Las más frecuentes en nuestra latitud son las olas de calor, las inundaciones y las sequías.

2. Enfermedades de transmisión hídrica, alimentaria y a través de vectores.

3. Desórdenes alérgicos: En la actualidad existen diversos estudios de investigación dentro de la Red Fenología Europea http://www.eea.europa.eu/data-and-maps/data/external/european-phenological-data-platform-for Se abrirá en una ventana nueva.

4. Otros cambios con impacto sobre la salud: El "cambio global" no sólo incluye al cambio climático, sino otros problemas como la depleción del ozono estratosférico ("agujero de ozono"), cambios en los ecosistemas y la energía.

El ozono estratosférico absorbe gran parte de la radiación ultravioleta procedente del sol, en particular aquella de menor longitud de onda que es la mas nociva desde el punto de vista biológico.

En las décadas de 1980 y 1990, en Europa y otras latitudes medias del hemisferio norte, la concentración media anual de ozono descendió en torno a un 4% por década. Así, a mediados de los 80, tras reconocer el peligro emergente que representaba el agotamiento de la capa de ozono, los gobiernos aprobaron en 1987 el Protocolo de Montreal (http://ozone.unep.org/new_site/sp/Treaties/treaties_decisions-hb.php?sec_id=5 Se abrirá en una ventana nueva. ), iniciándose con ello la retirada de los principales gases responsables de la destrucción de la capa de ozono. Posteriormente, la Asamblea General de Naciones Unidas, mediante la resolución A/RES/49/114 de 19 de diciembre de 1994 (http://www.un.org/en/ga/search/view_doc.asp?symbol=A/RES/49/114&referer=http://www.un.org/depts/dhl/resguide/r49_en.shtml&Lang=S Se abrirá en una ventana nueva. ), proclamó el 16 de septiembre, Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono para conmemorar el día en el que se firma el mencionado Protocolo.

El ozono estratosférico forma una capa mas delgada en las latitudes tropicales, incrementándose su grosor en las polares. La concentración de ozono sobre la superficie terrestre se mide en unidades Dobson (DU) y en general se sitúa en torno a las 260 DU en las cercanías de los trópicos. En otras localizaciones terrestres, alcanza valores mas elevados. El término "agujero de ozono" se define como la superficie terrestre cubierta por un área en la que la concentración de ozono es inferior a 220 DU. En años recientes, el área mas extensa en estos niveles abarcaba 25 millones de km2, casi el doble de la superficie de la Antártida.

Fuente: Gráficos vitales sobre el ozono 2.0  enlace clima PNUMA DTIE acción para el ozono 2010(http://www.grida.no/files/publications/vital_ozone_graphics_2/spanish.pdf Archivo pdf.  Se abrirá en una ventana nueva. )

Efectos en la salud por la depleción del ozono estratosférico

La radiación ultravioleta (UV) es parte del espectro de radiación electromagnética emitida por el sol. Se divide según su longitud de onda en: UVA entre 400 y 320 nm, UVB entre 320 y 290 nm y UVC entre 290 y 200 nm. La UVC es totalmente absorbida por el ozono atmosférico, por lo que tiene una mínima penetración en la superficie terrestre; la UVB es absorbida en torno a un 90% por el ozono atmosférico, y la UVA pasa a través de la atmósfera apenas sin modificaciones. Por tanto las radiaciones ultravioletas importantes en términos de salud son la UVB y UVA.

Entre los factores medioambientales que influyen en el nivel de radiación ultravioleta se encuentran: la altura del sol (a mayor altura, mayor nivel de radiación), latitud (a mayor proximidad al ecuador, mayor nivel de radiación), presencia de nubles (a menor presencia, mayor radiación), altitud (con cada incremento de 1000 metros de altitud, incremento entre 10-12% en los niveles de radiación), presencia de ozono (a menor presencia de ozono estratosférico mayor radiación ultravioleta) y reflejo en la superficie terrestre (la nieve puede reflejar hasta un 80% de la radiación y la arena de las playas en torno a un 15%).

Pequeñas cantidades de radiación ultravioleta son esenciales para la producción de vitamina D. Sin embargo, la sobre-exposición a esta radiación puede provocar efectos agudos y crónicos en la salud, particularmente en la piel, los ojos y el sistema inmune.

Los principales efectos de la radiación solar ultravioleta sobre la salud son:

Melanoma maligno

Cáncer de piel no melanocítico: carcinoma basocelular, escamocelular

Quemaduras solares

Dermatosis solar crónica

Fotodermatitis

Queratitis y conjuntivitis actínica aguda

Degeneración esferoidal de la córnea

Cáncer de córnea y conjuntiva

Opacidad del cristalino (catarata): cortical, subscapsular posterior

Pterigio

Melanoma uveal

Retinopatía actínica aguda

Degeneración macular

Supresión de la inmunidad celular

Mayor susceptibilidad a las infecciones

Menor eficacia de inmunización preventiva

Activación de infecciones víricas latentes

-Producción cutánea de vitamina D:

Prevención de raquitismo, osteomalacia y osteoporosis

Posible efecto beneficioso en la hipertensión, cardiopatías isquémicas y la tuberculosis

Posible disminución del riesgo de esquizofrenia, cáncer de mama o cáncer de próstata

Posible prevención de la diabetes tipo I

-Alteración del bienestar general:

Ciclos de sueño-vigilia

Trastorno afectivo estacional

Estado de ánimo

Sobre el clima, el abastecimiento de alimentos, los vectores de enfermedades infecciosas, la contaminación atmosférica, etc.

Fuente: Climate Change and Human Health, Risks and Responses, WHO 2003 ( http://www.who.int/globalchange/publications/climchange.pdf Archivo pdf.  Se abrirá en una ventana nueva. )

Además de los efectos anteriores, existen una serie de factores individuales que incrementan la vulnerabilidad como el color de la piel, siendo las personas de raza blanca y piel clara más vulnerables, el comportamiento sociocultural vinculado a la exposición al sol (uso de protección en piel y ojos,…), el funcionamiento del sistema inmune que sitúa a los niños, las personas mayores y personas inmunocomprometidas como grupos más vulnerables, y factores profesionales como el trabajo en ambiente exterior.

Los modelos actuales predicen que en situaciones de descenso de en torno a un 10% en el ozono estratosférico podrían causar 3.500 casos adicionales de melanona, cerca de 300.000 cánceres no melanocíticos y entre 1.6 y 1.75 millones de casos de cataratas cada año en el mundo

 

 

 

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